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A bordo del MOSES VIII - 2da. Parte


Saliendo de Filipinas

  • Pagando favores

Esta calma duró pocos instantes. Se nos acercó un filipino mal agestado, nos pidió los pasaportes y nos informó que no nos era legal viajar en un "cargo" (barco de carga).

Nos preguntamos qué quería decir todo esto ya que días antes habíamos hablado con Mr. Chia, quién nos aseguró no había problema de viajar en "cargo".

¿Qué quería este hombre ? Pues, quería coima; US$ 5.- por cada uno de nosotros para poder timbrar nuestra salida de las Filipinas en buena forma; de lo contrario, habría que desembarcar.

Eran las 21:00 hrs y habría que haberse ido a otro puerto, el Puerto General Santos, a preguntar si ahí había otro barco para Indonesia. O, llegar a Davao, para tomar un avión. (Ver Atlas). Las distancias eran largas y nuestras mochilas iban pesadas.

Stan enmudeció ante el panorama. Muy manso, sacó los dólares de su bolsillo ultrasecreto y pagó. Fue como de milagro, no más poblemas.

NOTA: después supimos que los comerciantes filipinos-musulmanes también habían tenido que coimiar para poder viajar en el Moses VIII... Los filipinos son mafiosos.

En lel barco también van 3 gallos de pelea, valiosísimos, campeones internacionales. Sus dueños pagan por subirlos a bordo. Estos pobres gallos cantan día y noche !!! y van amarrados de una pata. Stan le dio un puntapié a uno muy bullicioso. Cosa peligrosa. Si le pasara algo al gallo su dueño podría tirar al inglés al mar.

Este es el Mar Sulú. Aquí hay piratas musulmanes feroces. Pareciera que Mr. Mauricio les paga tributo cada vez que sus barcos pasan por estos mares.

Nuestros compañeros de viaje los musulmanes-filipinos andan muy cubiertos por sus ropas y como Stan anda en shorts, o sea con pantalones cortos como los de los niños; ellos dicen, con gran simpatía, que él viaja con su mamá !!!.

Además del Capitán Inclán y el cocinero; tenemos otro amigo. El buen musulmán. Es un comerciante simpatiquísimo de 52 años, parecido a Anthony Queen : Mr. ABDULMUBIN A. BASIRON, tiene 3 esposas no más y como es un hombre moderno tiene sólo 4 hijos que todavía viven con él. Nos habló acerca de su religión. No le pudo caber en la cabeza que nosotros no tengamos alguna.

Muy habilmente nos averiguó de donde sacábamos el dinero para viajar y si no teníamos miedo que se nos acabara antes que nos muriéramos. Estos pasajeros van jugando diversos juegos, otros cantan , otros conversan, otros duermen. Sólo Stan lee su libro y yo voy escribiendo.

Conocimos un joven, un ayudante de cocina. De padre cristiano de la Iglesia de Cristo, su mamá, china, buddhista. El no es de ninguna religión. El y sus hermanas menores fueron abandonados por la madre cuando él tenía 10 años.

Willy, dice llamarse, lleva trabajando desde entonces y viviendo solo, en cualquier parte. Ahora tiene 22 años, ayuda a sus hermanas que viven con su padre vuelto a casar.

Willy nunca ha sabido si su madre se volvió a casar... ni tampoco dónde vive...

Después de navegar 2 días y 3 noches, llegamos felizmente al Puerto de Manado. Los comerciantes se hospedaron en el hotel junto al nuestro y se despidieron amigablemente.

Juanita


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