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Juanita en una de sus travesías entre el Puerto de Zamboanga (Sur de las Filipinas) y el Puerto de Manado (N. de Sulawesi o Islas Celebes)

En Barco desde el Sur de Filipinas a Islas Celebes


A bordo del MOSES VIII - 1ra. Parte

'''Travesía entre el Puerto de Zamboanga (Sur de las Filipinas) y el Puerto de Manado (N. de Sulawesi o Islas Celebes)'''

Sábado, 22 de Mayo de 1999

Ayer, 21 de Mayo, pensé en mis hijos, nietos y amigos que deben estar pasando un fin de semana largo conmemorando el Combate Naval de Iquique, (1879).

En otro de mis viajes, hoy nos embarcamos a las 12:00PM en el Moses VIII, barco mercante que le pertenece a Mr. Mauricio, chino-musulmán joven y tartamudo. Su hombre de confianza, es Mr. Chia, otro chino.

Al llegar a la cubierta del barco nos recibió muy amable el Capitán Antonio Inclán, hombre de pocas palabras de unos 50 años.

Nos designó 2 camas de campaña en esta misma cubierta, donde navegaríamos hasta el otro día. Me entregó los diarios de los últimos 3 días y desapareció.

Juanita - Del Sur de Filipinas a Islas Celebes
Juanita - Del Sur de Filipinas a Islas Celebes

Como faltaban varias horas antes que el Moses VII partiera, el Capitán Inclán nos dio la autorización de bajar a tierra y gastar nuestro último dinero.

En Zamboanga nos compramos remedios, comimos pizzas muy sabrosas, Coca-Cola heladita, café y unos ricos helados. Fue tanto el revoltijo que empezé a sentirme mal del estómago.

Volvimos al barco y nos fue presentado el hombre más importante que va a bordo : El Cocinero. Un joven agradable que vestía una polera verde impecable.

Moses VIII no partió como se esperaba a las 5:00 PM. A las 7:00 PM empezaron a subir los comerciantes filipinos - musulmanes consus bolsos de viaje, su tapiz para orar y su rarong (pareo) para envolverse al decir sus oraciones. Los musulmanes saben hacia donde queda la Mecca porque llevan con ellos una especie de brújula que les indica la dirección de la Ciudad Santa.

Estos musulmanes, salvo dos, resultaron muy atropelladores y vulgares.

No les pareció bien como estaban puestas nuestras camas y trataron de cambiarlas de lugar, quedando nuestras camas separadas y yo más cerca a la de uno de estos "preciosos" y más lejos de mi compañero de viaje...

El Gringo decía garabatos hasta en castellano !!!...y se me ocurrió decir furiosa la frase mágica, era la única mujer que viajaba en este barco,...."nosotros no nos moveremos de aquí, porque aquí nos puso el Capitán Inclán".

No se movieron más y me miraron con ganas de tirarme por la borda.

A un musulmán, una mujer, una mujer cristiana, no le habla en esa forma.

Juanita


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