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BREVES NOTAS sobre BALI

BREVES NOTAS sobre BALI


De Singapore a Bali

  • Mucho turísmo en Bali**

24 Enero 99

Ayer domingo volamos desde Singapore a la "belle" BALI por las líneas aéreas GARUDA (Pájaro), aerolineas indonesias. BALI está a 100Km. de la linea del Ecuador.

Llueve mucho y con calor. Las noches son más frescas. La vegetación es exuberante, las flores exóticas como las mujeres de BALI.

Gran turismo. Pero a BALI le conviene más esto que plantar arroz.

Hemos estado en lugares feéricos, antiguos, misteriosos. Los arrozales de un verde eclipsante. Aquí hay casas que son templos, templos indués. Hoteles que son templos. Templos que son casas, teatros que son templos. Todos bailan para complacer a los dioses. La música es sagrada. Hay un ritual para cada momento del día.

Estamos en la ciudad de UBUD, en un hotelito donde la dueña nos pone cada mañana en el balcón, una cajita hecha de hojas de palma trenzada con pétalos de flores de diferentes colores, dos hojitas de bambú unidas entre sí, una hojita sobre la cual pone granos de arroz cocido, ciertas especies y un palito de incienso humeante. Esta señora nos enseñó que después de un cierto tiempo teníamos que entrar esta cajita a nuestro dormitorio. Y así lo hacemos.

Este hotel está construido con maderas finas, paredes tejidas de bambú, muebles sólidos también hechos de bambú. Nuestro dormitorio da a un jardín tropical donde vemos flores tropicales, pajaritos y mariposas.

El desayuno es exquisito. Pagamos 3 1/2 dólares los dos juntos.

Stan acaba de descubrir un lugar donde comemos sólo exquisiteses por 1/2 dólar el plato más 1 jugo y postre . Ayer comí tortilla de Tofú (quesillo hecho con leche de porotos soya), espinacas cocidas, dientes de dragón, salsa caliente de maní y una gran galleta de pescado, que se ve como una gran papa frita.

El martes fuimos al Ballet, maravilloso en su técnica, música, vestuario y colorido. Las bailarinas y los bailarines entran a la escuela de baile a los 5 años.

Ayer fuimos al Jazz Café que también me gustó mucho.

Asistimos a funeral de un hombre rico cuyo ataud estaba dentro de un toro hecho de cartón. Ahí lo llevaría al cementerio para cremarlo. Hombres y mujeres llevaban puesto un sarong con una huincha negra a la cintura. Todo era música, cantos y llantos.

Juanita


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