+
CUENTO PARA LOS NIETOSEl Ternero y Vanidad

CUENTO PARA LOS NIETOS


Vanidad y el gigante feo

  • En una isla tropical

Hace mucho tiempo atrás, en una gran Isla Tropical, donde la gente comía perros y murciélagos de la fruta, vivían Vanidad y el Gigante Feo.

vivía junto a los vapores sulfurosos del volcán. La cabellera de Vanidad se iba tornando gris, entonces, ella bajaba por la falda de la montaña y acercándose a los terneros se alimentaba con su sangre. Volviéndose su pelo rojizo una vez más.

Mas, el Gigante Feo protegía a la gente y a los animales. Irrumpía de dentro de los frondosos bambús y correteaba a Vanidad hasta su cueva, llena de lava hirviente, en lo alto del volcán.

Con el tiempo los vapores sulfurosos que salían del mismo centro de la tierra iban tornando gris el pelo de Vanidad.

Vanidad bajaba, constantemente, para alimentarse de la sangre de los terneritos y así recuperar su llameante cabellera roja que le daba un aire juvenil.

Cierto día, saciándose vorazmente en el cuello de un ternero blanco, Vanidad, se distrajo, no vio acercarse al Gigante Feo... Demasiado tarde...

Trató de escapar hacia el volcán, mas el Gigante Feo la atrapó por el pelo, que aun no había alcanzado a enrojecer con la sangre del ternero...y le dijo así :

  • ¡Vergüenza debería darte hacer tamaña locura! Luces tan hermosa con tu cabello gris plata.

Vanidad se fue a la laguna y miró reflejar su imagen en el agua. El Gigante Feo decía la verdad, ella lucía hermosa. Desde entonces, no chupó más la sangre de los terneros. Rehusó tener el pelo rojo.

Y se cuenta que desde ese día fue amiga de los animales como de las gentes que comían perros y murciélagos de la fruta.

Más aún, la Dama tuvo palabras amables para con el Gigante Feo, cuando paseaba por la falda de la montaña de aquella Isla Tropical.

Autor: Stan Soame

Traducción del inglés: Juanita Colomer

Islas Celebes - Indonesia 19/06/99.


comparte esta página en: